Liturgia y santoral 10/6/13 LUNES

FERIA
– 2Cor 1, 1-7. Dios nos consuela hasta el punto de poder consolar nosotros a los demás en la lucha.
– Sal 33. R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
– Mc 5, 1-12. Bienaventurados los pobres en el espíritu
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

SANTORAL:
Santos: Timoteo, Máximo, Asterio, Alejandro, Aureliano, Bardón, obispos; Blanco, Basílides, Mandalo, Diosdado, Arecio, Rogato, mártires; Críspulo, Restituto, Zacarías, Getulio, Cereal, Amancio, Primitivo, Trípodes, Benjamín, Félix, Victoriano, diáconos; Maurino, abad; Juan Dominici, cardenal; Oliva, virgen y mártir

Imagen
SAN GETULIO DE ROMA
El martirio de San Getulio, varón muy ilustre y muy docto, y de sus Compañeros Cereal, Amancio y Primitivo, en Roma, en la Via Salaria; los cuales, por órden del emperador Adriano, fueron presos por el cónsul Licinio, y azotados; otra vez encarcelados y arrojados a un hoguera, de la cual salieron sin lesion; por último consumaron el martirio habiéndoles deshecho la cabeza a palos; sus cuerpos los recogió Sinforosa, mujer de San Getulio, y los enterró honoríficamente en una heredad suya.