Liturgia y santoral 15/4/13 LUNES

FERIA
– Hch 6, 8-15. No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
– Sal 118. R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
– Jn 6, 22-29. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna
Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo has venido aquí?” Jesús les contestó: “Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.” Ellos le preguntaron: “Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?” Respondió Jesús: “La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado.”

SANTORAL:
Santos: Telmo, confesor; Basilisa, Anastasia, mártires; Paterno, Leónidas, obispos; Marón, Máximo, Quintiliano, Dadas, Victoriano, Olimpiades, Eutiquio, Crescente, Teodoro, Cirilo, Pausilipo, mártires; Potenciana, virgen; Silvestre, Cundo, abades.

Imagen
Pedro González Telmo (Frómista, Palencia, ca. 1180/1190 – Santiago de Compostela, 15 de abril de 1246) fue un sacerdote católico español; tras ejercer como canónigo en Astorga, ingresó a la Orden de los Predicadores como monje, y se distinguió por su locuaz retórica. Acompañó como capellán al rey San Fernando (Fernando III de Castilla) antes de ocupar el priorato del convento de Guimarães. Se lo honra como patrono de los marineros, aunque nunca fue reconocido formalmente como tal. El papa Benedicto XIV confirmó su culto como santo canonizado en 1741. Es patrono de la ciudad de Tuy, de la diócesis de Tuy-Vigo