Liturgia y santoral 17/10/14 MO: S. IGNACIO ANTIOQUÍA

Memoria obligatoria: SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, obispo y mártir
– Ef 1, 11-14. Ya esperábamos en Cristo, y también vosotros habéis sido
marcados con el Espíritu Santo.
– Sal 32. R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
– Lc 12, 1-7. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contado
1 En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.
2 Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse.
3 Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados.
4 «Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más.
5 Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése.
6 «¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios.
7 Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.

SANTORAL:
Santos: Ignacio de Antioquía, obispo y mártir; Víctor, Alejandro, Mariano, Mamelta, Balduino, Exuperia, Etelredo, Etelberto, mártires; Herón, Florencio, obispos; Catervo, Clemente, Dulcidio, Zanón, Régulo, abades.

Imagen
San Ignacio de Antioquía, Obispo y mártir (s. II. + 107)
Ignacio fue el sucesor de Pedro en la Iglesia de Antioquía. Condenado a morir devorado por las fieras, fue trasladado a Roma y allí fue martirizado el año 107, en tiempos del emperador Trajano. Prisionero, en su viaje a Roma, escribió siete cartas, dirigidas a distintas Iglesias, en las que trata sabia y eruditamente de Cristo, de la constitución de la Iglesia y de la vida cristiana, dejando así un precioso tesoro de la literatura cristiana antigua y un valioso testimonio de la altura humana y sobrenatural de su autor. Está incluido su nombre en el Canon Romano.