Liturgia y santoral 17/3/14 Conm: S. PATRICIO

Conmemoración: SAN PATRICIO, obispo
– Dan 9, 4b-10. Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos.
– Sal 78. R. Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.
– Lc 6, 36-38. Perdonad, y seréis perdonados
36 «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo.
37 No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.
38 Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.»

SANTORAL:
Santos: Patricio, Agrícola, Atón, obispos; José de Arimatea, Teodoro, Alejandro, Teódulo, Pablo, mártires; Gertrudis, Witburga, vírgenes; Desiderato (Deseado), Dionisio, Gabriel Lalemant, mártires.

Imagen
San Patricio, obispo y apóstol de Irlanda, † 464. San Patricio es el apóstol de Irlanda. En cualquier punto del universo en que se instalen comunidades irlandesas – desde los Estados Unidos de América a Australia – llevan consigo el culto de San Patricio. No era irlandés de origen y debió de nacer de padres cristianos en la costa noroeste de la Inglaterra romanizada hacia el 385, pero hacia los dieciséis años cayó en manos de unos piratas y vivió como esclavo en Irlanda, posiblemente haciendo de pastor hasta que una noche huye y se embarca hacia Francia. Se hace religioso y se forma junto a los obispos San Amador y San Germán de Auxerre. Convive la soledad de los monjes, en la isla de Lerins; y el apostolado de la lglesia, junto a San Juan de Letrán en Roma. Es ordenado sacerdote, y el papa Celestino I, después de ser consagrado obispo, le encarga la evangelización de Irlanda. Su fiesta, que anuncia la inminente llegada de la primavera, es el día del trébol, emblema de la verde Erín, que el santo utilizaba para explicar el misterio de la Santísima Trinidad. Su popularidad taumatúrgica es inmensa. Su oración y penitencia ejemplares. A su muerte (hacia el año 461), acaecida en Down (Ulster), la Iglesia estaba ya sólidamente implantada en Irlanda, brillaba ya en ella una llama apostólica y la verde Eire se aprestaba a convertirse en la Isla de los santos.