Liturgia y santoral 2/11/14 CONM. FIELES DIFUNTOS

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS
– Sabiduría 3:1-9
– Salmo 27:1, 4, 7-9, 13-14
– Romanos 5:5-11
– Juan 11:17-27 «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá
17 Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro.
18 Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios,
19 y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano.
20 Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa.
21 Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.
22 Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
23 Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará.»
24 Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día.»
25 Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?»
27 Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.»

SANTORAL:
Victorino, obispo y mártir; Justo, Carterio, Estiriáco, Tobías, Eudoxio, Agapito, Aftonio, Pegasio, Elpidéforo, Enempodisto, Hermeyes, Papías, Acindino, Heremeto, Eustoquia, Publio y Víctor, mártires; Teodoto y Jorge, obispos; Vulganio, Marciano, Ambrosio, confesores; Ambrosio, abad.

Imagen
Conmemoración de todos los fieles difuntos. La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud para celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe solo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna