Liturgia y santoral 21/11/14 MO: PRESENTACIÓN SANTÍSIMA VIRGEN

Memoria obligatoria: LA PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

– Ap 10, 8-11. Cogí el librito y me lo comí.
– Sal 118. R. ¡Qué dulce al paladar tu promesa!
– Lc 19, 45-48. Habéis convertido la casa de Dios en una cueva de bandidos
45 Entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían,
46 diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!»
47 Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle,
48 pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.

SANTORAL:
Mauro y Albero, obispos; Honorio, Eutiquio, Esteban, Demetrio, Eutiquio, Esteban, Celso, Clemente y Heliodoro, mártires; Rufo, confesor.

Imagen
Presentación en el Templo de la niña Santa María.
Es en una antigua y piadosa tradición que encontramos los orígenes de esta fiesta mariana que surge en el escrito apócrifo llamado “Protoevangelio de Santiago”. Este relato cuenta que cuando la Virgen María era muy niña sus padres San Joaquín y Santa Ana la llevaron al templo de Jerusalén y allá la dejaron por un tiempo, junto con otro grupo de niñas, para ser instruida muy cuidadosamente respecto a la religión y a todos los deberes para con Dios.
Históricamente, el inicio de esta celebración fue la dedicación de la Iglesia de Santa María la Nueva en Jerusalén en el año 543. Estas fiestas se vienen conmemorando en Oriente desde el siglo VI, inclusive el emperador Miguel Comeno cuenta sobre esto en una Constitución de 1166.
Más adelante, en 1372, el canciller en la corte del Rey de Chipre, habiendo sido enviado a Aviñón, en calidad de embajador ante el Papa Gregorio XI, le contó la magnificencia con que en Grecia celebraban esta fiesta el 21 de noviembre. El Papa entonces la introdujo en Aviñón, y Sixto V la impuso a toda la Iglesia.