Liturgia y santoral 25/3/13 LUNES SANTO

LUNES SANTO
– Is 42, 1-7. No gritará, no voceará por las calles.
– Sal 26: R. El Señor es mi luz y mi salvación.
– Jn 12, 1-11. Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él en la mesa.
María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? (Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa llevaba lo que iban echando)
Entonces Jesús dijo: Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis con vosotros, pero a mi no siempre me tenéis.
Una muchedumbre de Judíos se entero de que estaba allí y fueron no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

SANTORAL:
Santos: Pelayo, obispo; Quirino, Dula, mártires; Desiderio, Baroncio, Einán, Einardo, Melchisedeq, confesores; Lucia Filippini, fundadora; Isaac y Rebeca, patriarca; Abel, primero de los justos; Ermelando, Humberto, abades.

Imagen
San Pelagio (que en italiano se pronuncia Pelayo), llamado también Paio (Albeos, Creciente (España), 911 – Córdoba, 26 de junio de 925) fue un cristiano martirizado durante el califato de Abderramán III, y canonizado posteriormente por la Iglesia Católica, como ejemplo de la virtud de la castidad juvenil.