Liturgia y santoral 6/8/14 Fiesta: LA TRANSFIGURACIÓN

Fiesta: LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
– Dan 7, 9-10. 13-14. Su vestido era blanco como nieve.
o bien:
2Pe 1, 16-19. Esta voz del cielo la oímos nosotros.
– Sal 96. R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra.
– Mt 17, 1-9. Su rostro resplandecía como el sol.

1 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto.
2 Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él.
4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»
6 Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo.
7 Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo.»
8 Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo.
9 Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.»

SANTORAL:
La Transfiguración del Señor. Santos: Sixto, papa y mártir; Hormisdas, papa; Felicísimo, Agapito, diáconos y mártires; Jenaro, Magno, Vicente, Esteban, Quarto, mártires; Cremetes, Melasio, abades; Jordán, Justo, Pastor, mártires; Eusocio, Maurino, Estapino, obispos; Jacobo o Santiago, eremita. co, Venancio, Emigdio, obispos; Abel, Nona, confesores; Viátor, eremita.

Imagen
Fiesta de la Transfiguración del Señor, en la que Jesucristo, el Unigénito, el amado del Eterno Padre, manifestó su gloria ante los santos apóstoles Pedro, Santiago y Juan, con el testimonio de la Ley y los Profetas, para mostrar nuestra admirable transformación por la gracia en la humildad de nuestra naturaleza asumida por él, dando a conocer la imagen de Dios, conforme a la cual fue creado el hombre, y que, corrompida en Adán, fue renovada por Cristo