Liturgia y santoral 12/2/21 VIERNES

#coronavirgendolores2023

 FERIA

Génesis 3,1-8

Seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: “¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardin?” La mujer respondió a la serpiente: “Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte.”” La serpiente replicó a la mujer: “No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal.”

La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Oyeron al Señor que paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.

 

Salmo responsorial: 31

Dichoso el que está absuelto de su culpa.

Dichoso el que está absuelto de su culpa, / a quien le han sepultado su pecado; / dichoso el hombre a quien el Señor / no le apunta el delito. R.

Había pecado, lo reconocí, / no te encubrí mi delito; / propuse: “Confesaré al Señor mi culpa”, / y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Por eso, que todo fiel te suplique / en el momento de la desgracia: / la crecida de las aguas caudalosas / no lo alcanzará. R.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro, / me rodeas de cantos de liberación. R.

 

Marcos 7,31-37

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: “Effetá”, esto es: “Ábrete”. Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: “Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.”

 

 

SANTORAL:

  •  San Antonio Cauleas, San Benito de Aniano, Santa Eulalia de Barcelona, San Ludano, San Melecio de Antioquía, Santa Pamela, San Saturnino de Cartago y compañeros mártires de Abitinia
    • Beata Humbelina.

 

Santa Eulalia de Barcelona

(Sarriá?, c. 290 – Barcelona, c. 304) Mártir y santa hispana, copatrona de la ciudad de Barcelona. Hacia el año 635 el prelado barcelonés Quirico, para promover la devoción a Santa Eulalia y cumpliendo las resoluciones del IV Concilio de Toledo (633), construyó un monasterio en el que posteriormente se conservarían sus reliquias; recopiló además los sucesos de su martirio y probablemente compuso el himno litúrgico Fulget hic honor y los textos de una misa propia.

Según este himno, el martirio de Santa Eulalia tuvo lugar durante el reinado del emperador Diocleciano (285-305). Educada cristianamente, la jovencísima Eulalia tenía solamente 13 años cuando se presentó ante el gobernador Daciano y, pese a las furiosas persecuciones que padecían entonces los cristianos, proclamó abiertamente su fe. Eulalia ensalzó las virtudes del cristianismo y la gloria de la cruz en su comparecencia ante el juez; el magistrado ordenó que fuese azotada y que recibiera los tormentos de la laceración de sus miembros con garfios y con fuego; tras ser así martirizada en el potro, fue crucificada. A su muerte, según la narración, se vio salir de su boca su alma en forma de paloma.

Una tradición posterior, del siglo VII, añade nuevos detalles al relato, como el de la nieve que cubrió repentinamente el cuerpo de la mártir expuesto en la cruz. A consecuencia de la invasión musulmana (711), el culto a Santa Eulalia no se reemprendió hasta 877, fecha en que el obispo Frodoino halló las reliquias de la santa en la iglesia de Santa María de las Arenas (actual Basílica de Santa María del Mar); éstas fueron trasladadas a la catedral de Barcelona, donde desde entonces son veneradas. En 1327 sus restos se trasladaron a la catedral nueva, dentro de un sepulcro de mármol obra de un artista originario de Pisa.

El culto a Santa Eulalia de Barcelona se extendió a toda la Península Ibérica, al sur de Francia y luego al resto de los países mediterráneos. La similitud del martirio de esta santa con el de Santa Eulalia de Mérida ha motivado la identificación, por parte de algunos eruditos como Moretus y Delehaye, de ambas santas en una sola; sin embargo, otros como Flórez, Caresmar, García Villada y Fábrega afirman la existencia de las dos. Hasta el siglo XVII, Santa Eulalia fue la única patrona de la ciudad de Barcelona; pero desde 1687, por decisión del Consejo de Ciento, comparte el patronazgo con Nuestra Señora de la Merced. Su fiesta se celebra el 12 de febrero.

Coronación  Canónica de la Virgen de los Dolores 2023

¡¡¡TU ORACION ES SU CORONA!!!