Liturgia y santoral 16/10/13 ML: Sta. MARGARITA Mª ALACOQUE

M. libre: SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE, virgen
– Rom 2, 1-11. Pagará a cada uno según sus obras, primero sobre el judío, pero también sobre el griego.
– Sal 61. R. Tú, Señor, pagas a cada uno según sus obras.
– Lc 11, 42-46. ¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley!
Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar, aunque sin omitir aquello.¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!»
Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas también nos injurias a nosotros!» Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!

SANTORAL:
Santos: Margarita María de Alacoque, virgen; Eduvigis, viuda; Ambrosio, Lulo o Julio, Florentino, Elifio, Demetrio, Eugenio, Evodio, Colman, Bertrán, Mummolino, obispos; Saturnino, Nereo, Martiniano, Bonita, Saturiano, Máxima, Basiano, Faviano, Sabiniano, mártires; Bolonia, virgen y mártir; Gerardo Mayela, Galo, Bercario, abades; Gordiano, Vital, ermitaños.

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Santa Margarita María de Alacoque fue una religiosa que perteneció a la Orden de la Visitación de Santa María.
Nació el 22 de julio de 1647 en la pequeña aldea francesa de Hautecour, perteneciente al territorio de Verosvres, pequeña ciudad cercana a Paray-le-Monial. Recibió el bautismo el 25 de julio. Era la quinta hija de 7 hermanos.
Después de fallecer su padre, fue internada en el pensionado de las religiosas Clarisas. Desde entonces empezó a vivir una vida de sufrimiento que supo encauzar hacia Dios: “Sufriendo entiendo mejor a Aquél que ha sufrido por nosotros”, decía.
Tuvo una enfermedad que la inmovilizó y de la que se curó milagrosamente por intercesión de la Virgen María: “La Santísima Virgen tuvo siempre grandísimo cuidado de mí; yo recurría a Ella en todas mis necesidades y me salvaba de grandísimos peligros…”
El 20 de junio de 1671 entró al monasterio de la Visitación de Paray le Monial.
En la festividad de san Juan Evangelista de 1673, sor Margarita María, que tenía 25 años, estaba en adoración ante el Santísimo Sacramento. En ese momento tuvo la primera de sus visiones de Jesucristo, que se repetirían durante dos años más, todos los primeros viernes de mes.

En 1675, durante la octava del Corpus Christi, Jesús se le manifestó con el corazón abierto, y señalando con la mano su corazón, exclamó: “He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.” El Corazón estaba rodeado de llamas, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y del interior emergía una cruz.
Las visiones le causaron al principio incomprensiones y juicios negativos de su entorno, hasta que fue puesta bajo la dirección espiritual del jesuita san Claudio de la Colombière. En el último periodo de su vida, elegida maestra de novicias, tuvo el consuelo de ver difundida la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, y los mismos opositores de un tiempo atrás se convirtieron en fervorosos propagandistas. Murió a los 43 años de edad