Liturgia y santoral 19/2/21 VIERNES DESPUÉS DE CENIZA

#coronavirgendolores2023

 

FERIA

Abstinencia

Isaías 58,1-9a

El ayuno que quiere el Señor

Así dice el Señor Dios: “Grita a plena voz, sin cesar, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino, como un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de Dios. Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios. “¿Para qué ayunar, si no haces caso?; ¿mortificarnos, si tú no te fijas?” Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad. No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces. ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: “Aquí estoy.””

 

Salmo responsorial: 50

Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, / por tu inmensa compasión borra mi culpa; / lava del todo mi delito, / limpia mi pecado. R.

Pues yo reconozco mi culpa, / tengo siempre presente mi pecado: / contra ti, contra ti solo pequé, / cometí la maldad que aborreces. R.

Los sacrificios no te satisfacen: / si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. / Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; / un corazón quebrantado y humillado, / tú no lo desprecias. R.

 

Mateo 9,14-15

Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: “¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?” Jesús les dijo: “¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.”

 

 

SANTORAL:

  •  San Álvaro de Córdoba, San Barbado, San Beato de Liébana, San Bonifacio de Lausana, San Conrado de Piacenza, San Gabino, San Jorge de Vabres, Santa Lucía Yi Zhenmei, San Mansueto de Milán, San Proclo, San Quodvuldeo.
    • Beato Conrado de Piacenza Confalonieri, Beata Isabel Picenardi, Beato José Zaplata.

 

San Bonifacio (Bruselas, 5 de junio de 1181 – Abadía de La Cambre, Bruselas, 19 de febrero de 1260) fue obispo de Lausana
Nacido en Bruselas, impartió clases en la universidad de París de 1222 a 1229. Poco después se marchó a Colonia donde siguió dando clases de teología. El 11 de marzo de 1231 fue nombrado obispo de Lausana. Durante su obispado, defendió los derechos de la Iglesia ante los poderosos, elemento que le valió el odio de los más poderosos. Entre ellos el del emperador del Sacro Imperio Romano Federico II Hohenstaufen, que mandó soldados a Lausana con la orden de matarlo y el beato, herido, se salvó milagrosamente. El 15 de julio de 1239 renunció a la diócesis y se retiró a Chambre, cerca de Bruselas, haciendo las labores de capellán en un monasterio de monjas cistercienses y colaboró con el obispo Robert de Thorote en la administración de la gran diócesis de Lieja. En 1245 es uno de los elegidos para formar parte del Concilio de Lione.
El 19 de febrero de 1260 murió en Chambre. Sus reliquias que habían permanecido en Bruselas fueron transportadas a Chambre en 1935

 

Coronación  Canónica de la Virgen de los Dolores 2023

¡¡¡TU ORACION ES SU CORONA!!!