Liturgia y santoral 24/7/20 ML: Bto. Pedro Ruiz Paños

Memoria Libre: Beato Pedro Ruiz de los Paños y compañeros mártires

Jeremías 3, 14-17

Os daré pastores a mi gusto; acudirán a Jerusalén todos los paganos

Volved, hijos apóstatas -oráculo del Señor-, que yo soy vuestro dueño; cogeré a uno de cada ciudad, a dos de cada tribu, y os traeré a Sión; os daré pastores a mi gusto que os apacienten con saber y acierto; entonces, cuando crezcáis y os multipliquéis en el país -oráculo del Señor-, ya no se nombrará el arca de la alianza del Señor, no se recordará ni mencionará, no se echará de menos ni se hará otra. En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén “Trono del Señor”, acudirán a ella todos los paganos, porque Jerusalén llevará el nombre del Señor, y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado.

 

Interleccional: Jeremías 31

El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.

Escuchad, pueblos, la palabra del Señor, / anunciadla en las islas remotas: / “El que dispersó a Israel lo reunirá, / lo guardará como un pastor a su rebaño.” R.

“Porque el Señor redimió a Jacob, / lo rescató de una mano más fuerte.” / Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión, / afluirán hacia los bienes del Señor. R.

Entonces se alegrará la doncella en la danza, / gozarán los jóvenes y los viejos; / convertiré su tristeza en gozo, / los alegraré y aliviaré sus penas. R.

 

Mateo 13, 18-23

El que escucha la palabra y la entiende, ése dará fruto

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:

Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.”

 

 

SANTORAL:

  • San Balduíno de Rieti, San Boris, Santa Cristina de Bolsena, Santa Cunegunda de Hungría, San Declano de Ardmore, San Estercacio de Mérida, Santa Eufrasia de Tebaida, San Fantino el Viejo, San Gleb, San José Fernández, San Juan Boste, San Meneo de Licia, San Niceta de Licia, San Sarbelio Makhluf, Santa Sigolena de Albi.
    • Beato Antonio Torriani, Beata Cristina Admirable, Beata Eusebia García y García, Beato Javier Bordás Piferrer, Beato José Lambton, Beato Juan de Tossignano Tavelli, Beata Luisa de Saboya, Beata Marciana Valtierra Tordesillas, Beata María de la Merced Prat, Beato Modestino de Jesús y de MaríaMazzarell, Beato Nicolás Hermansson, Beato Cristóbal de Santa Catalina.

 

Beato Pedro Ruiz de los Paños y Ángel.

Pedro Ruiz de los Paños y Ángel, “Don Pedro”, nació en Mora (Toledo- España), el 18 de Septiembre de 1881. Se ordenó sacerdote el 9 de Abril de 1905. Perteneció a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, de la que fue Director General desde 1933. Fue martirizado por ser Sacerdote durante la guerra civil española el 23 de Julio de 1936, al ser salvajemente asesinado por milicias de izquierdas en el “paseo del tránsito” de la ciudad de Toledo.

Vivió totalmente para su sacerdocio. El ideal sacerdotal estaba tan arraigado en su vida que absorbía su existencia y la irradiaba por todos los medios. Las Discípulas de Jesús son la expresión última y fruto maduro de su espíritu sacerdotal.

Aunque fue asesinado antes de realizar la fundación, Don Pedro tenía la seguridad total de que se llevaría a efecto, aunque no fuera él quien la realizara. Y así fue…

Antes de ser martirizado Don Pedro, había preparado diferentes documentos sobre el Instituto Discípulas de Jesús y su Carisma, entre ellos las Constituciones. Al terminar la guerra los Operarios Diocesanos celebran un Capitulo General en 1936. Acuerdan, entre otras cosas, intentar realizar la fundación planeada por Don Pedro. Don José María Jiménez, un sacerdote de la Hermandad de Operarios, queda como responsable.

Es así como comienza la fundación en la ciudad de Valladolid con la aprobación y apoyo del Arzobispo Don Antonio García. Esta se ve concretada, luego de varios años, con la profesión de votos de las primeras Discípulas de Jesús el día 21 de Diciembre de 1942.

El papa Juan Pablo II, lo beatificó el 1 de octubre de 1995 junto a otros ocho sacerdotes de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, todos rectores y maestros en Seminarios.

La lista la encabeza el padre Pedro Ruiz de los Paños y la completan: José Sala Pico, Guillermo Plaza Hernández, Recaredo Centelles Abad, Antonio Perulles Estivill, Martín Martínez Pascual, José Pascual Carda Saporta, Isidro Bover Oliver, José Peris Polo; éste es un primer grupo de nueve beatificado, sobre un total de treinta sacerdotes de la Hermandad, criminalmente asesinados por las hordas social-comunistas.

 

2020-07-24 00:00:01