Liturgia y santoral 30/7/15 ML: Bto. Benito José Labre

Memoria libre: Beato Benito José Labre (Arsenio) Mañoso González, religioso
Éxodo 40,16-21.34-38
La nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del Señor llenó el santuario

En aquellos días, Moisés hizo todo ajustándose a lo que el Señor le había mandado. El día uno del mes primero del segundo año fue construido el santuario. Moisés construyó el santuario, colocó las basas, puso los tablones con sus trancas y plantó las columnas; montó la tienda sobre el santuario y puso la cubierta sobre la tienda; como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Colocó el documento de la alianza en el arca, sujetó al arca los varales y la cubrió con la placa. Después la metió en el santuario y colocó la cortina de modo que tapase el arca de la alianza; como el Señor se lo había ordenado a Moisés.
Entonces la nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no pudo entrar en la tienda del encuentro, porque la nube se había posado sobre ella, y la gloria del Señor llenaba el santuario. Cuando la nube se alzaba del santuario, los israelitas levantaban el campamento, en todas las etapas. Pero, cuando la nube no se alzaba, los israelitas esperaban hasta que se alzase. De día la nube del Señor se posaba sobre el santuario, y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel.
Salmo responsorial: 83
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela / los atrios del Señor, / mi corazón y mi carne / retozan por el Dios vivo. R.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa; / la golondrina, un nido / donde colocar sus polluelos: / tus altares, Señor de los ejércitos, / Rey mío y Dios mío. R.
Dichosos los que viven en tu casa, / alabándote siempre. / Dichosos los que encuentran en ti su fuerza; / caminan de baluarte en baluarte. R.
Vale más un día en tus atrios / que mil en mi casa, / y prefiero el umbral de la casa de Dios / a vivir con los malvados. R.
Mateo 13,47-53
Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?” Ellos le contestaron: “Sí.” Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.” Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

SANTORAL:
Santos: Pedro Crisologo, obispo y doctor de la Iglesia; Abdón y Senén, Rufino, Gerardo, Germán, Julita, Máxima, Donatila, Segunda, Septimia, Augusta, mártires; Leopoldo de Castellnuovo, Terencio, confesores; Silvano, eremita; Imeterio, monje; María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre, virgen.

Imagen
En España, beatos mártires Braulio María (Pablo) Corres Díaz de Cerio y Federico (Carlos) Rubio Álvarez, presbíteros, y sesenta y nueve compañeros, miembros todos de la Orden de San Juan de Dios, que, hechos prisioneros durante la persecución desencadenada contra los religiosos, perdonaron a sus enemigos y merecieron la felicísima corona del martirio (1936).
El grupo fue beatificado en la plaza de San Pedro el 25 de octubre de 1992 por S.S. Juan Pablo II.
Todo este grupo de 71 mártires recibieron la palma del martirio, asesinados por militantes socialistas y comunistas en fechas comprendidas entre el 25 de julio y el 14 de diciembre de 1936, durante los primeros meses de la guerra civil española. Los eventos tuvieron lugar en varias poblaciones de Cataluña, Valencia, Madrid y Toledo.
Todos eran parte de distintas colectividades hospitalarias de Cataluña y de la zona central de España, compartiendo la vida comunitaria y el cuidado a los enfermos.