Liturgia y santoral 7/8/20 ML: SAN SIXTO II

Memoria libre: SAN SIXTO II, papa, y COMPAÑEROS, mártires

Nahún 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7

Ay de la ciudad sangrienta

Mirad sobre los montes los pies del heraldo que pregona la paz, festeja tu fiesta, Judá; cumple tus votos, porque el criminal no volverá a pasar por ti, pues ha sido aniquilado. Porque el Señor restaura la gloria de Jacob y la gloria de Israel; lo habían desolado los salteadores, habían destruido sus sarmientos.

Ay de la ciudad sangrienta, toda ella mentirosa, llena de crueldades, insaciable de despojos. Escuchad: látigos, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros rebotando, jinetes al asalto, llamear de espadas, relampagueo de lanzas, muchos heridos, masas de cadáveres, cadáveres sin fin, se tropieza en cadáveres. Arrojaré basura sobre ti, haré de ti un espectáculo vergonzoso. Quien te vea se apartará de ti, diciendo: “Desolada está Nínive, ¿quién lo sentirá?; ¿dónde encontrar quien te consuele?”

 

Interleccional: Deuteronomio 32

Yo doy la muerte y la vida.

El día de su perdición se acerca / y su suerte se apresura, / porque el Señor defenderá a su pueblo / y tendrá compasión de sus siervos. R.

Pero ahora mirad: yo soy yo, / y no hay otro fuera de mí; / yo doy la muerte y la vida, / yo desgarro y yo curo. R.

Cuando afile el relámpago de mi espada / y tome en mi mano la justicia, / haré venganza del enemigo / y daré su paga al adversario. R.

 

Mateo 16, 24-28

¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: El que quiera venirse conmigo, que se niegue s sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recuperarla?

Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.”

 

 

SANTORAL:

  • Santa Afra de Augsburgo, San Alberto de Mesina, San Cayetano de Thiene, San Donaciano, San Donato de Arezzo, San Donato de Besançon, San Miguel de la Mora, San Sixto II, San Victricio, San Mamés.
    • Beato Alberto de Sassoferrato, Beato Agatángel de Vendome, Beato Casiano de Nantes, Beato Edmundo Bojanowski, Beato Jordán Forzaté, Beato Nicolás Postgate, Beato Vicente de L’Aquila.

 

San Sixto II (* Grecia, ¿? – † Roma, 6 de agosto de 258) fue el Papa nº 24 de la Iglesia católica de 257 a 258.
Elegido para suceder a Esteban I, fue el primer papa de la historia en llevar un nombre ya utilizado por un predecesor.
Tras la ruptura de la Iglesia romana con las Iglesias de África y Asia menor que se había producido durante el pontificado de Esteban I a raíz de la controversia sobre los lapsi y sobre la validez del bautismo administrado por estos, Sixto II logró poner fin a la disputa que enfrentaba a la cristiandad al renunciar a imponer la postura defendida por Roma.
Su pontificado se inició poco después de que el emperador Valeriano hubiera proclamado un edicto de persecución contra los cristianos en el que prohibía el culto cristiano y las reuniones en los cementerios y, según el martirologio romano, Sixto fue detenido mientras estaba celebrando misa en el cementerio de Pretextato muriendo mártir al ser decapitado (según la tradición en la Cárcel Mamertina) junto a los diáconos Januarius, Vincentius, Magnus y Stephanus, que lo acompañaban en la celebración eucarística. Ese mismo día también sufrieron el martirio los diáconos santos Felicísimo y Agapito, y poco después el diácono san Lorenzo.
Al papa Sixto II se le atribuyó en alguna época la autoría de la obra Sentencias de Sexto, también conocida como “Anillo de Sixto”, obra que en realidad es debida a un filósofo pitagórico llamado también Sixto.
El papa Sixto II efectuó el traslado de los restos de San Pedro y San Pablo.

 

2020-08-07 00:00:01